Tantas maneras de alejarnos, somos como cebollas, y es difícil pasar una capa para encontrarte con la siguiente, nunca se termina?
Pero hay que seguir, y creo que es hasta cierto punto relajante saber que las cosas de la vida, como mantenerse vivo, dependen relativamente poco de qué tan profundo se haya ido a través de las capas o no. Y también que asegurarse un bienestar mínimo requiere, también de muy poco. Ser gentil. Mirar a los ojos. Escuchar. Confortar.
Y porqué es difícil hacerlo? A veces las capas y su profundidad no son el problema, sino lo mucho que nos concentramos en ellas.
Las capas son un éxito que corresponden a otra realidad. El bienestar y la supervivencia están en esta realidad tangible y material.
Ambas sin importantes.
Pero nuestra corporalidad necesita ese mínimo de bienestar, y mantenerse con vida. Es el principio de la madurez.
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