No puedo concebir la vida sin el drama implícito. Creo que no hay creación sin un sentimiento explosivo de por medio. El estado de calma del ser humano no contribuye a creaciones que emocionen. Necesariamente tiene que ser catártica la obra, para realmente transmitir algo entre los individuos.
Hay una escalera donde se van situando los niveles de drama, mientras más altos más depurados. Entonces, lo que tiene que ver con dinero para vivir, las necesidades de casa y los dramas familiares, tienen su nicho y es la obra más cruda. Aquello que tiene que ver con encrucijadas, cuando la decisión no involucra la vida ni compromete la integridad física directamente, la creación se vuelve más compleja, la comprensión y su lectura son difíciles. Casi tiene personalidad propia, es más como un hijo al que tienes que hacer nacer, crecer, educar y ser.
Siento en mí la vida fluir, ese momento en el que tomo una posición en el universo, siento como se "gasta" y la dejo ir, y como me regresa algo que no es más vida, es algo con forma en mi mente y en mis sentimientos. Supongo que es "sentir".
Drama drama, hay nuevas formas de dramas, siempre, cuando crees que estás más allá de eso, te das cuenta que realmente estás escalando, yendo hacia arriba. La incomodidad y el drama se van transformando a su forma etérea, hemos de crear algo grande.
Esta semana he estado con una idea en mi mente. Pero no la pensé sobre mí. Condensé una idea sobre alguien, mi conclusión fue que esa persona necesita plantarse en su realidad . Me pareció una gran idea por la sintonía que sentí con la idea. En mi mente era la conclusión a un problema que por mucho tiempo no había podido identificar y que, de pronto, me daba la respuesta... Pero ahora, sin la excitación del "¡Eureka!", me estoy preguntando si esa sintonía con la idea no es más que afinidad, sí, pero porque soy yo quién necesita hacerlo. Y me preguntó ¿Soy conciente de mi situación? ¿Estoy plantada en mi realidad? ¡Qué difícil! Y la respuesta me deja pensando...
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