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Sabía lo que era asirse con fuerza de la orilla de la alberca, lo que se sentía saltar de una plataforma mientras todos te observan, con los ojos muy abiertos para ver lo que pasa, esperando que los propios instintos hagan lo esperado y así salvar la vida. Sentir el agua cuando penetras con fuerza venciendo la tensión superficial, poniendo en ese salto todo el aplomo y esperando por recompensa el triunfo, que seguirá alimentando esas ganas y que por el contrario, de fallar, podrían lanzarte a las manos extrañas pero siempre dispuestas de la depresión y la derrota, el desgano. Y uno siempre espera que el salto sea afortunado, salir a la superficie y asirse, asirse con fuerza al rebosadero para tomar aire y sentirse un poco más seguro. Ella sabía de ese sentimiento y al verlo lo reconoció: él se asía con fuerza. Y le sonrió, reconociéndolo.
Había una vez una chica que gastaba sus tardes de lluvia pensando en quien creía que era su amor más importante, pasaba horas traduciéndole canciones y transcribiéndolas para darle a él aquellas hojas de impecable caligrafía, esperando que todo lo que había fantaseado mientras llevaba a cabo esa tarea, pudiera transmitírselo, a través del papel, de las palabras, de las formas, de lo que fuera. Confiaba más en ese medio de comunicación que en cualquier otro. Pero no funcionaba y pese a que sentía y reconocía la adoración que él le profesaba, aquellas puertas que le abrirían la opción de la vida que ella tímidamente deseaba permanecían cerradas, herméticamente. Y los ojos que brillaban con tanta pasión ante ciertos temas, permanecían opacos, los labios que tanto se movían mientras las frases salían permanecían torpes. Poco a poco, sus propios sueños, encerrados en aquellas paredes de su mente, bajo su percepción solitaria y hambrienta, parecían ser cada vez más grandes, y llegó el mome...
Recuerdan aquellos años de los "discman"? Yo si, y recuerdo aquella función que se llamaba antiskip para que a pesar de que el aparatejo ese se moviera bruscamente, la música no se escuchara cortada a causa de la propia mecánica de lectura del láser, o algo así. Mi cerebro tiene un sistema parecido contra los pensamientos que sacuden mis ideas los cuales hay que evitar para que una idea pasajera no trastoque años de cavilación y pensamiento profundo. Ese sistema a veces se apaga. Hoy me perdí en una idea, la idea que me decía que quería estar en ese mundo tuyo, que no estaría mal experimentar con aquella cosa si eso me tendría en tu burbuja, sentí una especie de envidia profunda porque ella estaba en ese momento contigo. Simpático, no? Yo se que eso no es producto del amor, ese sentimiento es producto de la esfera de cosas donde la necesidad y el propio vacío anidan y producen pensamientos del estilo. Lo pienso mas sinceramente y no, esa persona no doy yo y mi idea no tiene...
A veces al terminar algo, un reflejo del pasado aparece de nuevo. Aquello que anteriormente te rebasaba, pero que pudiste contrarrestar con esfuerzo, regresa súbitamente cuando te descuidas, luego de la tranquilidad que inunda tu ser, como aguas de un mar que regresan a llenar la bahía. Pero hay varias cosas que no están ahí, y aún cuando son las menos y todo lo demás parece que no se ha movido ni cinco centímetros, pesan. No un peso que represente una carga, sino es más bien como un volumen que se ha ganado su lugar y espacio. Así, las palabras nocturnas toman un tinte diferente y ni los amigos ni la música, pueden evitar que los recuerdos, y más que los recuerdos, el anhelo de aquello que es apreciado, aparezcan intermitentemente, plagando la conciencia de unas ganas tremendas de ir a dormir, esperando que el día comience para ambos a la misma hora. A primera hora.

Carencias...

Cuántas carencias tenemos... Lo doloroso no son las carencias, sino aquellos límites que nos impiden andar por los caminos del conocimiento, a través de los cuales éstas han de superarse. Aplica esto, en mi opinión, a tantos ámbitos, desde que quieres aprender a utilizar un programa y no logras reconocer qué te haría más eficaz y rápido, hasta cuando no eres capaz de localizar qué vicio, mentira o lo que sea, te impide aceptar opiniones ajenas o el que sea tu problema. Las carencias son, absolutas e interfieren en todo lo que el ser puede manifestarse. No se trata de completarse, se trata de crecer.
Me siento terriblemente mal. No me duele nada, pero en el interior, todo me pasa. Las carencias de toda una vida se han agudizado. Quiero todo. Hacerlo todo. Tener todo lo que he querido. Es más como no querer estar sola conmigo. Es como si todas mis necesidades se arremolinaran hacia la válvula de salida. Habrá que controlarlas, ser y disponer de todo lo que tengo para poder seguir con mi vida. Esto es una transición.

Lo que estoy escuchando

  • Infection13 - Dope Stars Inc
  • TheNobodies - Marilyn Manson
  • Juliet - Emilie Autumn