Un vistazo al pasado nos sirve para darnos cuenta de lo jodidamente solos que estamos. No es malo, es un hecho de la naturaleza, intrínseco del ser humano, que actúa en conjunto, pero el aprendizaje, el aprehender, es un proceso que hará de manera solitaria. Ahora más que nunca, se vuelve claro el cómo, a pesar de que todos estén haciendo lo pertinente, sólo el interesado puede modificar su entorno de modo que las cosas pasen y tiendan a un fin. Veo cómo el fin no tiene que ser elevado, ni honesto, ni de valor, basta con empezar con algo simple: el mero compromiso que se tiene con uno mismo, para no sobrevivir ni arrastrarse lastimosamente por el mundo, sino vivir, aunque sea de la manera más austera, pero reconocer, poder gritar y hacérselo saber a todos: Vivo. Yo vivo, yo estoy viviendo, así, ahora, como sea dónde sea, pero vivo y hago lo pertinente, soy, como sea, pero soy. Y quiero esto, no sé si lo apruebes ó también lo quieras, mientras no me rechaces y me des la espald...